FANZINE Nº 3. JULIO DE 2013. SEAMOS REALISTAS, EXIJAMOS LO IMPOSIBLE
Lavavajillas, detergentes, jabones, dentífricos... ¿Es necesaria “la fiesta de la espuma” para que funcionen? Llenamos de producto el estropajo para fregar sólo un par de cacharros ¿Son sólo las multinacionales las que contaminan el mundo o estamos llenando nosotros mismos de espuma y aceites nuestro propio acuífero del cual bebemos? Si lavamos los cacharros después de utilizarlos cuando aún están calientes en muchos casos quedan limpios sólo con agua, para cepillarnos los dientes es suficiente una pequeña gota, etc. Además tiramos un bote de plástico cada mes pudiendo hacerlo al año. Si aplicamos lo mismo a otras costumbres cotidianas podríamos llegar a reducir la basura que generamos a la décima parte.
Hemos llegado hasta aquí sin necesitar todos esos productos desinfectantes que llevan con nosotros una pequeña fracción de tiempo y que tantas empresas se empeñan en convencernos de lo indispensables que son.
No hay comentarios:
Publicar un comentario